Tsundoku, el hábito de acumular libros sin leer

 

Comprar y apilar libros que luego no lees. Parece ser que cada vez más lectores practican inconscientemente este hábito de origen japonés, motivados por una industria que promueve el consumo desmedido de libros. Y tú, ¿padeces tsundoku?

Probablemente eres un practicante de tsundoku sin siquiera saberlo. Esta palabra de origen japonés engloba una práctica que los lectores conocemos muy bien, el hábito de adquirir material de lectura- libros principalmente- y dejar que se amontonen sin siquiera leerlos. 

Si algo sabemos es que Ernest Hemingway, el autor de El viejo y el mar, probablemente los era, dada su costumbre de comprar hasta 200 libros al año. Otra practicante era Virginia Woolf, cuya biblioteca llegó a alcanzar los 4.000 títulos.

Quizá seas un modesto practicante de tsundoku con una pequeña pila de tres o cuatro libros junto a la cama, o quizá llegues a un nivel profesional, con toda la casa desbordada de libros, pero no hay lugar a dudas que este hábito se está volviendo cada vez más común. Pero, ¿qué es el tsundoku?

El origen de la palabra tsundoku

En Japón tsundoku es un término muy conocido, que se refiere al hábito de algunas personas a comprar libros y no leerlos. La raíz de la palabra proviene de la unión de tsunde oku, que significa empacar cosas listas y dejarlas para más tarde, y dokusho, o sea, lectura de libros. 

Se sabe que la primera vez que apareció este término en forma impresa fue en el año 1879, aunque probablemente ya estaba en uso antes de eso. "La frase tsundoku sensei aparece en un texto de 1879 según el escritor Mori Senzo", señaló Andrew Gerstle, experto en textos japoneses pre-modernos y catedrático en la Universidad de Londres, quien agregó que tenía un dejo de sátira pues "se trata de un maestro que tiene muchos libros, pero no los lee".

En otras palabras, practicar este hábito parece estar en cierta forma asociado a la bibliomanía, o sea la propensión de acumular libros sin valor útil para un coleccionista. También aplica a aquellas personas que compran los libros pero no los leen, simplemente los dejan en una estantería esperando a ser leídos, aunque nunca lo hacen.

Tsundoku: ¿Un hábito consumista?

Originalmente, los que acumulaban libros sin leer eran muy pocos: personas que recibían libros en sus cumpleaños o académicos y escritores que obviamente se dedicaban a la literatura. Y, de todas formas, en algún momento en el transcurso del año los terminaban leyendo. Para que el tsundoku se volviera algo más generalizado se tendría que esperar hasta la llegada de los libros en formato paperback y, especialmente, la llegada de las redes sociales y las comunidades de lectores dentro de ella.

Se podría decir que el tsundoku en la actualidad se lo puede ver en los formatos del TBR y del bookhaul, los vídeos y publicaciones que aparecen a principio de cada mes en las redes sociales de los lectores que ejemplifican las lecturas a leer y los libros comprados o adquiridos que en algún momento se leerá. 

En sí no es problemático los vídeos de este tipo. El problema radica en la constancia, la cantidad, la exposición y el mensaje subliminal de éstos. Varias personas que pertenecen a la comunidad lectora comenzaron a exponer que los TBR y bookhaul son más que nada actividades que promueven el consumo desmedido de libros, y que genera problemas en la comunidad ya que si no sigues la tendencia "no perteneces". La queja se originó debido a cómo la gran mayoría de posteos y vídeos se enfocan en la literatura juvenil y los objetos derivados de estas historias, a las compras masivas de libros que se muestran, en las cajas literarias que promueven, de adquirir múltiples ediciones de un mismo libro y un sinfín de otras cosas que no están enfocadas a la lectura en sí, sino al consumo de productos.

En conclusión, acumular libros en sí no es malo... siempre y cuando se termine leyendo los libros adquiridos. Muchas personas- incluyendo la que les escribe- tienen una gran cantidad de libros esperando a ser leídos, producto de comprar ofertas, regalos de cumpleaños y falta de tiempo para leer. Siempre y cuando la adquisición se haga con responsabilidad y conciencia no tiene por qué ser algo consumista el tsundoku. De hecho, con el tema de la pandemia, muchas personas que ya no pueden salir de sus casas y moverse libremente como antes están leyendo sus libros pendientes, reduciendo así sus pilas de lectura.

Y tú, ¿sabías qué era el tsundoku? ¿Tienes pendientes en tu biblioteca? ¡Los leo en los comentarios!

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