Libros vs. e-Books: ¿Qué es mejor?
La digitalización ha llegado al mundo del libro, y la presencia de los libros electrónicos es cada vez más visible gracias a los dispositivos móviles y la posibilidad de llevar más libros en un solo lugar. ¿Pero qué tan sustentables son los e-books en comparación al libro tradicional? ¿Qué beneficios y desventajas traen los libros electrónicos para el ambiente?
El libro electrónico frente al libro de papel, el tradicional. La creciente presencia de los e-books o libros electrónicos se han convertido en un tema de debate para las comunidades lectoras alrededor del mundo. Algunos leen en papel, otros prefieren usar el teléfono. Unos dicen que es mejor el libro porque es mejor para la lectura, y además no gasta energía. Otros eligen los libros en formato digital, porque ocupa menos espacio. Y así el debate puede continuarse hasta el infinito...
Lo que no puede negarse es que los libros electrónicos llegaron para quedarse. La digitalización, probablemente la mayor tendencia del siglo XXI, ha producido que muchas cosas que antes solo se podían tener en físico ahora tuviesen su contraparte en digital. Pero, ¿cuál es el impacto ambiental de todo esto? ¿Es el e-book más ecológico que el libro tradicional?
En esta nota intentaré responder estas y otras preguntas. Pero, primero, tenemos que saber una cosa muy importante: ¿Qué es un libro electrónico?
¿Qué es un libro electrónico?
Un libro electrónico o e-book es la publicación digital o electrónica de un libro. Aunque a veces es definida como "una versión electrónica de un libro impreso", algunos e-books existen sin un equivalente impreso. Estos libros digitales se pueden leer en dispositivos dedicados exclusivamente para su lectura, pero también en cualquier dispositivo con una pantalla para leer, como pueden ser computadoras, laptops, smartphones o tablets.
Actualmente los libros electrónicos se han vuelto el foco de la industria literaria. Con su facilidad de lectura y la posibilidad de llevar más de un libro en un solo dispositivo, los e-books se han vuelto los aliados de los lectores voraces representando, por ejemplo, el 28% del total de ventas de libros en 2012 sólo en Estados Unidos.
Los orígenes de este tipo de libro se remontan a 1949, cuando la inventora y maestra rural Ángela Ruiz Robles creó la enciclopedia mecánica, el precursor del libro electrónico. Originalmente tenía un uso didáctico y era apto para todo tipo de estudiante, inclusive aquellos con visión reducida. La propia inventora explicó que este dispositivo "aligera el peso de las carteras de los alumnos, hace más atractivo el aprendizaje y adapta la enseñanza al nivel de cada estudiante. Portátil, que pese poco, de uso en casa y en el colegio, con la posibilidad de adaptarse a alumnos de todos los niveles y a los que tengan problemas de visión. Apoya al aprendizaje con sonidos. Enseña varios idiomas. Facilita el aprendizaje en la oscuridad incorporando luz. Da soporte para que otros maestros añadan sus propios materiales y aminorar costes".
Pero para llegar al e-book como lo conocemos tuvimos que esperar hasta 1971, cuando Michael Hart lideró el Proyecto Gutenberg, un proyecto que busca digitalizar libros y ofrecerlos gratis. Así el libro electrónico pasó de ser una herramienta educativa a ser un artículo de ocio, encontrando un mercado en la industria literaria. Adaptable a las computadoras y teléfonos móviles, el e-book se convirtió en un aliado de la digitalización. En Reino Unido, 1 de cada 4 personas usan un lector electrónico cada mes, sin contar a los que leen por otras plataformas.
Pero, obviamente, como toda cosa que existe en el planeta, los libros electrónicos también tienen una huella de carbono. Para poder leerlos, estos libros consumen energía, se usan en equipos hechos con materiales muchas veces tóxicos y raros, y arrastran consigo una larga historia de uso y descarte. También, generan debates nada pequeños sobre los derechos de publicación y la piratería, cada vez mayor en el mundo digital.
Libro tradicional vs. e-Books
Mucho se ha debatido sobre qué es mejor, qué es peor. Con los debates actuales con respecto a la huella de carbono de las actividades que realizamos y los productos que consumimos en nuestro día a día y la necesidad de actuar frente al cambio climático, es natural que los lectores también nos preguntemos cómo podemos hacer para aportar nuestro grano de arena.
A continuación, citaré las ventajas y desventajas de estos dos métodos de lectura, aclarando previamente que:
- Los datos referentes al libro tradicional usan de base de que el libro es nuevo, por lo que la huella de carbono de un libro usado es significativamente menor.
- Los datos referentes al e-book incluyen al lector electrónico y los otros equipos que se usan para leerlos. En general, de todas las opciones, el lector electrónico es la opción más sustentable para leer libros electrónicos.
El libro tradicional, en general, está compuesto de materiales reciclables como papel y cartón. Se puede leer en cualquier lugar y presenta la ventaja de que no necesita energía para funcionar. Si se toman medidas como la de ecoedición, el impacto ambiental de éstos disminuye notablemente, convirtiéndose incluso en un aliado para combatir el cambio climático. Se puede leer múltiples veces, prestarlo e incluso comprarlo o leerlo usado. No hay que preocuparse de los derechos de propiedad intelectual, ya que la editorial se ha encargado de esos temas legales. Además, es muy importante para el aprendizaje, ya que proporciona marcadores espacio-temporales que sirven como referencias para la memoria y conserva una experiencia sensorial, asociada a la textura y los olores, que produce recuerdos asociados a la lectura del material impreso.
Pero también presenta sus desventajas. Es bien sabido que publicar un libro implica la tala de bosques, de cuya madera se saca el papel. Cada árbol en general produce 59 kilos de papel y- considerando que un libro de 400 páginas puede llegar a pesar 600 gramos- un árbol puede llegar a producir alrededor de 100 libros. También la fabricación de papel es responsable de la contaminación del aire y el agua: solo en Estados Unidos, alrededor del 5% de todos los contaminantes industriales liberados en 2015 provenían de la industria papelera. Esto es algo muy relevante ya que el papel es el material más importante en la industria del libro, llegando a causar el 75% de la huella de carbono de esta actividad.
El libro electrónico, por el otro lado, presenta ventajas más diversas. El más identificable es que no consume papel, evitando la presión que sufren los bosques, y que se puede leer en cualquier lugar siempre y cuando tengas un teléfono, computadora o algún lector electrónico a mano. En el caso de usar un lector electrónico, la tecnología de la tinta electrónica no tiene retroiluminación así que no genera cansancio alguno para la vista, lo que permite por tanto prolongar la lectura durante horas.
También son muy accesibles. Los lectores más avanzados del mercado actualmente ofrecen conexión a Internet, con lo que pueden conectarse con los principales portales de venta de libros electrónicos, así como descargarse las ediciones electrónicas de diarios o revistas convencionales. Son más cómodos para llevar y son aptos para personas con visión reducida, porque se puede agrandar la letra para verla mejor.
Entre las desventajas se puede agregar que depende mucho de materiales tóxicos y peligrosos, lo que implica la destrucción de los ecosistemas. Desde plástico a metales como el oro, incluyendo elementos raros como el itrio (que se usa para los LEDs) o el neodimio (usado para los parlantes). También consume energía: un lector electrónico consume alrededor de 0,375 watts/ hora, mientras que las tablets consumen alrededor de 2,5 watts/ hora. Además hay que agregar que estos libros se leen mediante un equipo electrónico que rara vez se recicla, así que es muy probable que luego termine en un vertedero o incinerado agregando más emisiones tóxicas al ambiente.
Entonces, ¿qué es mejor?
Después de exponer detalladamente los pros y contras de estas dos clases de libros, la pregunta que queda es: ¿Cuál es la mejor y más sustentable opción para los lectores?
Bueno, depende del tipo de lector y cuánto lea ese lector. Por ejemplo, yo siempre fui una lectora de libros en papel. Desde pequeña, era usual ir a la biblioteca y sacar uno o dos libros, leerlos, devolverlos y repetir el ciclo. Los libros electrónicos en mi caso no me resultan cómodos y sólo leo e-books cuando no me queda ninguna otra opción. Consciente de que mis hábitos lectores tienen un impacto enorme en el planeta busco maneras para ser más sustentable también en este ámbito pidiendo libros prestados, intercambiando lecturas e incluso comprando libros usados o con certificaciones ambientales.
Pero hay otras personas que prefieren los libros electrónicos y está bien. Es innegable que muchas personas lo prefieren por lo compacto que es, y no se puede cuestionar que los e-books (al igual que los audiolibros) son excelentes opciones para los lectores con problemas de visión. Pero en temas de sustentabilidad el libro electrónico parece ser la opción menos sustentable, especialmente cuando consideramos los residuos que genera y la falta de métodos para su reciclaje.
En el caso de los e-books, parece ser que su huella ecológica empieza a compensar a la de un libro tradicional cuando se han leído un mínimo de 33 obras digitales de unas 360 páginas, según un estudio del Royal Institute of Technology de Suecia. Por lo tanto, los libros electrónicos son la opción más sustentable para aquellos lectores que leen mucho.
Y ustedes, ¿prefieren el libro tradicional o son más de libros electrónicos? ¡Los leo!





Interesante post.
ResponderEliminarComo señalas cada cual tiene sus ventajas y desventajas, utilizo ambos. Aunque en mucha menor medida el ebook, me es muy cómodo de leer pero hay veces que me satura, es como si siempre estuviese leyendo lo mismo (intento cambiarle el tipo de letra, y la vista, si leo dos libros seguidos en él porque es eso, es como la sensación de estar siempre con un mismo libro, una tontería pero me pasa jaja).
Sí que pienso que para los locos de los libros, creo, que como el libro en papel en su biblioteca personal no hay nada jejejejeje Comprar libros, acumular, ver tus estantería con libros por todos lados... Ir a las librerías, seleccionar los libros y llevarte unos pocos aun teniendo pilas de pendientes... Pero sí, hay que ser conscientes del consumo que se hace, hay que tener en mente que todo tiene su huella e intentar ser más responsables en ese sentido. Para los que leemos mucho sin duda es más sostenible el ebook... como señala ese estudio que nos compartes.
Totalmente de acuerdo con lo de la biblioteca personal. Con el tema de la pandemia, me hizo muy feliz tener mis propios libros y leerlos en papel, ya que hago muchas cosas con la computadora. Los e-books los uso solo para estudiar o para leer libros en inglés, pero si tengo la opción elijo el libro físico (descuida, a mí me pasa lo mismo con los e-books, siento que leo lo mismo jaja).
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