R| La guerra no tiene rostro de mujer, de Svetlana Alexiévich

 "Hubiera sido mejor que me hubieran herido en el brazo o en la pierna, que me doliera el cuerpo. Porque el alma... duele mucho."


Título:
La guerra no tiene rostro de mujer
Título original: U voini ne zhenskoe lizo
Autora: Svetlana Alexiévich
Editorial: Debate
Fecha de publicación/ edición: 1985/ 2019
Páginas: 368


Sinopsis

Casi un millón de mujeres combatió en las filas del Ejército Rojo durante la Segunda Guerra Mundial, pero su historia nunca ha sido contada. Este libro reúne los recuerdos de cientos de ellas, mujeres que fueron francotiradoras, condujeron tanques o trabajaron en hospitales de campaña. Su historia no es un relato de la guerra ni de los combates, es la historia de hombres y mujeres en guerra. ¿Qué les ocurrió? ¿Cómo las transformó? ¿De qué tenían miedo? ¿Cómo era aprender a matar?

Opinión

La primera vez que escuché sobre Svetlana Alexiévich fue de casualidad, escuchando la radio. Resulta que en donde vivo hay un programa radial de la noche en donde el conductor a veces se pone a hablar de libros y lee fragmentos de éstos. Una noche, empezó a leer un relato de una mujer cuyo hijo había vuelto de la guerra cambiado. Intrigada, escuché de principio a fin ese relato, esa conversación escrita que el conductor de radio narraba de manera tan íntima. Y me quedé asombrada que hubiese una escritora que escribiese sobre la guerra de esa manera... tan íntima, tan real, tan humana. 

El libro que escuché en la radio era otro (creo que era Los muchachos de zinc), pero es innegable que Svetlana Alexiévich aporta en cada uno de sus libros un fragmento de la historia invaluable, llegando incluso a crear una nueva manera de hacer periodismo documental dándole voz a los que no la tienen. 

La guerra no tiene rostro de mujer es un libro valioso por su honestidad y crudeza, que relata el día a día de las mujeres que combatieron en el Ejército Rojo durante la Segunda Guerra Mundial. Ellas hablan de dolor, miseria, hambre y muerte; de amistad, amor y compañerismo, de su juventud marcada por la guerra, de las penalidades, alegrías y tristezas, de lo precario, de la nostalgia del hogar, de la violencia sexual, del orgullo por haber estado a la altura de los hombres, de la imposibilidad de narrar a cualquier persona lo que experimentaron. Son retazos, fragmentos de testimonios orales obtenidos en entrevistas personales que la autora fue recogiendo en un largo recorrido a lo largo y ancho de los países que conformaron la Unión Soviética.

Es un libro de gran calidad narrativa y muy importante por su valor histórico, que nos da una visión distinta de la guerra. Es muy visual a pesar de que algunos fragmentos son muy cortos y su lectura muy intensa, por lo que recomiendo leerlo de a poco, ya que puede resultar agobiante. Los hechos que narran las mujeres pueden resultar realmente espantosos (especialmente considerando que muchas de ellas eran menores de edad en esa época) y, honestamente, no pienso citarlos aquí. Solo sugiero que lo lean con discreción...

Realmente admiro el coraje de la autora al hacer semejante libro. De todos los autores que se han laureado con el Premio Nobel de Literatura, creo que ella es la que más se lo merece. El simple hecho de que justamente por este libro Alexiévich lleva más de treinta años exiliada de su país y censurada por no escribir sobre la guerra correcta, dice cuán comprometida está en mostrar la verdad de los hechos sin importar el costo. 

Me tomará un tiempo leer los libros que me faltan de ella, ya que voy a tener que prepararme emocionalmente para ello. Por ahora solo puedo decir que no me arrepiento de haber conocido esta autora, aunque he tenido momentos difíciles leyéndola. 

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