R | El laúd y la guerra, de Martina Gusberti
"Cómo habrán sido esos antepasados, sus rostros, el color de los ojos, del pelo, su expresión fiera o alegre, sus pasiones, sus odios... Nadie sabrá siquiera sus apodos, ni estarán consignados en ninguna genealogía, siendo- como han sido- el verdadero sostén de ese árbol, donde sólo ciertos nombres y algunas fechas quedaron inscriptos."
SINOPSIS
Hay una ingente bibliografía y una importante literatura acerca de la Primera Guerra Mundial, pero pocas veces la hemos juzgado desde adentro. Como si la estuviéramos viviendo y no frente a imágenes fílmicas, no como una lejana noticia histórica que no nos involucra sino sintiendo que su protagonista Luigi- que es poeta, músico, filántropo, que no mató a ningún enermigo, que no podía comprender los límites italo-autríacos- ese personaje es nuestro padre, nuestro hermano, nuestro hijo a quien se le están congelando los pies en las trincheras.
Martina Gusberti nos entrega ahora su primera novela, una historia de amor filial, de hogar de inmigrantes, de mitos familiares y nostalgias sin resolver.
OPINIÓN
¿Alguna vez leyeron un libro tan bueno que se enojaron por la injusticia de que ese libro en cuestión no fuese famoso? Bueno, esta es la situación en la que me metí después de leer El laúd y la guerra, de la escritora italo-argentina Martina Gusberti. ¿Cómo es posible que con todos los años que me hicieron leer literatura argentina en la escuela en ningún momento nombraran a esta autora? ¡Es un ultraje!
La novela, que es una mezcla entre crónica de viaje y ficción biográfica, es la historia del padre de la autora, don Luigi, un veterano de la Primer Guerra Mundial que, después de décadas, vuelve a su país de origen para cerrar la herida emocional que le generó ese suceso en donde muchos jóvenes perdieron la vida. A partir de ese viaje, los capítulos se solapan con fragmentos que relatan las experiencias que el propio Luigi tuvo que vivir en las trincheras: cumpleaños, momentos de paz, marchas fatigosas y hambre, encuentros con viejos amigos y la pérdida de algunos de ellos. Muchos de estos capítulos vienen acompañados con fotografías de la época, lo que en mi opinión le da mayor profundidad a la historia que- al final de todo- fue la vida de un hombre que existió en realidad.
Pero, además de la guerra, también Martina Gusberti explora en las páginas de la novela el tema de la inmigración. A mí me pareció sumamente interesante, ya que mi familia también vino a la Argentina en un contexto similar. Creo que esa cercanía y entendimiento con la historia de los Gusberti es la que me hizo que me emocionara y me gustara tanto esta novela: fue como conectarme con ese pedazo de historia familiar faltante que todas las familias de inmigrantes tenemos. También hubo momentos de humor cotidiano, fragmentos que me dieron un respiro de alivio después de algunas escenas tristes del pasado: esas fueron mis partes favoritas de la novela, las partes que creo que se asemejan más a la verdadera experiencia que el propio Luigi quería experimentar... momentos en donde, después de recordar el suceso de la batalla en determinado lugar, nos damos cuenta que esos lugares con sus gentes siguieron sus vidas y sanaron, en una realidad en donde no se olvida lo que pasó pero no se estancan en el dolor de lo sucedido.
Leer ese viaje entre padre e hija, ver Italia con los ojos del padre y acompañarlo en el dolor y la sanación como la hija, adentrarme en la cultura de esos pequeños pueblos desconocidos del norte de ese país con sus penurias y alegrías ha sido para mí toda una experiencia. Ojalá fuese más conocido este libro, ojalá se de a leer en las escuelas. Martina Gusberti se lo merece. Y Luigi, también.



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