R| Harry Potter y la cámara secreta, de J.K. Rowling

 Al marcharse Hermione corriendo para ver cómo iba la poción multijugos, Ron se volvió hacia Harry con una expresión fatídica.

-¿Habías oído alguna vez un plan en el que pudieran salir mal tantas cosas?

 Este libro se debería llamar "Harry Potter y el año que rompí un millón de normas", en serio, ¿es posible que una persona se meta en tantos problemas en un solo año?

Pero, hablando seriamente, disfruté mucho el segundo libro de Harry Potter. Después de leer el primer volumen quería seguir leyendo la historia y me puse de inmediato a leerlo apenas acabé con Las cosechas del futuro. Lo devoré, aunque creo que disfruté más el primero. Una de las razones por la que creo que no lo disfruté tanto es porque Harry Potter y la cámara secreta tiene un tono más de misterio que de fantasía, ya que la historia sucede alrededor de la leyenda de la Cámara de los Secretos, la bestia que habita allí y los extraños ataques que dejan petrificadas a sus víctimas. 

En este libro Harry, Ron y Hermione se enfrentan a una amenaza que no conocen, no ven, y que además está rodeada de misterio. Pedazo a pedazo, los protagonistas tienen que armar el rompecabezas para averiguar quién es el heredero de Slytherin que está aterrorizando los pasillos de Hogwarts y- como en un thriller- cada capítulo da pistas, elementos y situaciones que nos llevarán a la conclusión de la historia. 

Creo que justamente porque se parece más a un libro de misterio que de fantasía no lo pude disfrutar tanto, ¡porque ya sabía quién era el malo! De todas formas lo disfrute mucho, ya que justamente aquí ya se empiezan a ver situaciones que no aparecen en las películas como el cumpleaños de muerte de Nick Casi Decapitado, el secreto de Filch- que explica la razón de por qué su gata es atacada-, lo mega fan (sí incluso más que Ginny) que es Colin, y cómo fue el trato de los otros alumnos hacia Harry una vez que descubren que habla parsel.

Un detalle que me encantó es el protagonismo de las clases de Herbología y el proceso de cultivo de las mandrágoras, ya que justamente el jugo de mandrágora es lo que vuelve a la normalidad a los petrificados. Como soy una persona que ama la botánica lo disfruté mucho y, cada vez que leía las escenas en donde estaban en esas clases, no podía dejar de pensar en una compañera de Botánica que en cada clase se presentaba con su bufanda de Gryffindor para sentir que ella también estaba en Hogwarts. 

También me gustó ver más de la familia Weasley y lo unidos que son. Leer el contraste entre el trato que recibe Harry en casa de los Dursley y los Weasley fue muy interesante para mí, y ver a Harry en un ambiente en donde lo quieren y lo tratan bien fue algo muy lindo.

Ya quiero empezar a leer el tercer libro y continuar con las aventuras de estos mágicos personajes. Además, ¡aparece Lupin! 

¡Saludos! 

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