¿Qué son los Healing Dramas?

 


Los contenidos que consumimos diariamente, tanto en la televisión como en las redes sociales, tienen un gran impacto en nuestra salud mental. Es conocido que mientras más estamos expuestos a lo que vemos en la televisión y las redes- muchas veces contenido sensacionalista para llamar la atención de los espectadores-, más afecta nuestras emociones y nuestra manera de percibir el mundo.

"Es posible que hayan leído sobre un animal al borde de la extinción o la última actualización sobre el derretimiento de los casquetes polares", explicó en esta nota el doctor y presidente de la División 46 de la Sociedad de Psicología y Tecnología de los Medios Don Grant y, es posible, que al principio ni siquiera se hayan dado cuenta de que esa noticia les afectó el estado del ánimo. "Pero están perseverando en ello, les molesta".

A la larga esto puede provocar lo que el doctor Grant llama "sobrecarga de saturación mediática", y él no es el único profesional que destaca este fenómeno, que también puede ser llamado "ansiedad de titulares". Es verdad que siempre han existido noticias horribles, desalentadoras e injustas, pero con la popularización de las redes sociales han llegado a niveles extremos. No hay ni un solo día en el que en las noticias o en las redes sociales no haya algo que nos afecte negativamente: enfermedades nuevas, injusticia racial y de género, homofobia y transfobia, cambio climático, conflictos políticos, guerras... la lista se vuelve interminable.

Sin embargo, lo que nos hace mal también puede hacernos bien. En Asia existe un concepto de entretenimiento que todavía no es muy conocido en los países occidentales, que se lo conoce como "Healing Drama". Éstos, que suelen encontrarse en países como Corea del Sur y Japón, si bien no pertenecen a un género específico sí comparten algunas características en común: suelen ser series tranquilas (más al estilo del género slice of life), no tienen giros locos en la trama al ser más realistas, la cinematografía es más agradable y cálida; y, a menudo pero no siempre, seguimos la vida de un/a protagonista que se está recuperando de algún dolor o trauma pasado y busca formas de avanzar en su vida.

Es verdad que no necesariamente tienen que ser series y tampoco ser exclusivamente de Japón y Corea del Sur para brindarnos confort, evocar empatía con los personajes del cual podemos identificarnos y brindar una sensación de catarsis de los eventos que nos agobian en nuestro día a día. Películas como El descanso (2006), protagonizada por Cameron Diaz y Kate Winslet o En busca del destino (1997), con Matt Damon y Robin Williams, son conocidas internacionalmente como películas a las que los amantes del cine ven una y otra vez por el bienestar que produce, desde mejorar nuestro estado de ánimo hasta ayudarnos a comprender y liberar esos sentimientos que teníamos atascados en nuestra alma. Pero son los Healing Drama los que están exclusivamente diseñados para usarse como herramienta terapéutica al mismo tiempo que nos entretienen. Nos ayudan a conectar y explorar sentimientos, problemáticas sociales o tópicos muy duros de una manera emocionalmente segura, a la vez que brinda herramientas a los espectadores de cómo lidiar con ellos usando los protagonistas como ejemplo.

Algunos ejemplos de Healing Drama

Mi diario de liberación (2022)

Los protagonistas de Mi diario de liberación. Fuente: Netflix

Este drama del estilo Slice of Life toca tópicos a la cual muchas personas se sienten conectadas, como la falta de motivación, la sobrecarga laboral, el duelo y la sensación de sentirse atascado en la vida. Cuenta la historia de tres hermanos que viven en las afueras de Seúl (Corea del Sur) y tienen que viajar todos los días largas distancias para ir al trabajo. En cada capítulo de los 16 que tiene podemos sentir la fatiga, frustración y anhedonia de los personajes en ella; especialmente de la protagonista de la serie Yeom Mi-jeong (Kim Ji Won) que, junto a los otros protagonistas, nos hacen cuestionar muchos aspectos de la vida.

La cantina de medianoche (2009)

Master en la cantina. Fuente: Netflix

En una taberna del barrio de Shinjuku, donde abundan clubes de desnudistas y cantinas de lo más variopintas, un hombre con una gran cicatriz al que todos llaman Master (Kaoru Kobayashi) se prepara para abrir su local. Esta cantina no es como las demás: sólo abre por las noches, de medianoche hasta las siete de la mañana, y únicamente tiene cuatro platos en carta. Sin embargo, si el cliente le lleva los ingredientes, cocinará el plato que prefieras.
Con esta simple premisa, la serie utiliza los diversos platos que Master prepara como excusa para contar las historias de los clientes que frecuentan la cantina. Historias de un Japón cotidiano, de gente sencilla y- a veces- con pasados oscuros o trágicos... siempre acompañados con un poco de su original gastronomía.

Mudanzas al cielo (2021)

Póster oficial de Mudanzas al cielo. Fuente: Netflix

Un joven meticuloso con Asperger y su tío problemático se hacen cargo del negocio familiar, una empresa llamada Mudanzas al Cielo, que se dedica a hacer limpiezas traumáticas. Éstos ordenan las pertenencias de las personas fallecidas para entregárselas a sus seres queridos, demostrando que cada objeto cuenta una historia, explorando a su vez el significado de la vida y de la muerte. 
Es una serie que cuenta con un amplio trasfondo social, narrado con una cinematografía bellísima a lo largo de cada capítulo: personas con discapacidad auditiva, maltrato laboral, el abandono de ancianos por parte de sus hijos, femicidios, abusos, homosexualidad y homofobia, entre otros.

Makanai: La cocinera de las Maiko (2023)

Las protagonistas de Makanai: La cocinera de las Maiko. Fuente: Netflix

Con apenas 9 episodios, esta serie japonesa nos muestra la amistad de dos amigas mientras que cada una intenta lograr sus sueños. En la antigua ciudad de Kioto, dos amigas inseparables se mudan de su pueblo natal y terminan viviendo en una residencia de geiko (conocidas popularmente como geishas), en las que nos guiarán por ese mundo sutil, feminino y bello lleno de tradiciones, cultura y, por supuesto, gastronomía. 
Es una serie pausada y relajante, perfecta para desconectar en los días especialmente agotadores.

Navillera (2021)

Los dos protagonistas de Navillera. Fuente: Netflix

Un anciano jubilado llamado Deok-chul (Park In-Hwan), luego de trabajar arduamente para mantener a su familia, decide seguir su sueño postergado de aprender ballet. Así conocerá a su joven maestro, una promesa del ballet de 23 años llamado Chae-rok (Song Kang), que tiene dificultades tanto en la danza como en la vida. 
Juntos entablarán una amistad alrededor de la danza y se guiarán mutuamente en la vida, poco a poco mientras cumplen sus sueños.

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