Sobre El Origen de las Especies, de Charles Darwin

 Más de 160 años pasaron de la publicación de El Origen de las Especies, un ensayo que revolucionó la literatura científica y sentó las bases de la Biología Evolutiva. Sin embargo, desde hace unos años, científicos del mundo se debaten si esa teoría evolutiva habría que actualizarla. 

No, no estamos hablando de volver al Creacionismo o rechazar la Teoría de la Evolución como sucedió en el estado de Texas (Estados Unidos), sino llenar las grietas que el texto original presenta. 

Porque a pesar de que la teoría de Charles Darwin explica cómo las poblaciones evolucionan durante el transcurso de las generaciones mediante el proceso de la selección natural, no brinda explicaciones como la herencia, o cómo los organismos alteran sus ambientes para reducir la presión que sufren por la selección natural (como los castores construyendo represas). Los científicos, si bien están de acuerdo de que la teoría explicada por Darwin explica ciertos procesos evolutivos, también están de acuerdo de que hoy en día hay muchos procesos evolutivos que no pueden explicarse mediante la selección natural y que cada vez tienen más relevancia debido a los efectos de la contaminación y el cambio climático. 

Tal vez te interese: La evolución de Calpurnia Tate, de Jacqueline Kelly.

Actualizando a Darwin

Charles Darwin construyó su teoría de la evolución por selección natural sin saber que los genes existían. Recién a principios del siglo veinte, cuando la ciencia volvió a tomar las ideas de Gregor Mendel, se empezaron a dar respuestas de cómo los cambios entre los individuos se pasaban de una generación a la siguiente. Sin embargo, más que confirmar la teoría de Darwin, parecía complicarla: ¿cómo es posible que un abuelo pelirrojo tenga un hijo castaño pero su nieta también sea pelirroja? La reproducción mezcla genes de una manera sorprendente, algo que la selección natural no parece explicar.

Si bien las mutaciones que estudian los biólogos moleculares no representan una amenaza a la teoría evolutiva, se presentó el dilema de que la evolución de los genes no seguía el esquema de la selección natural, ya que algunas mutaciones seguían siendo preservadas a pesar de "no ser aptas". Por ejemplo, en una población en la que sólo sobreviven las características más aptas para poder sobrevivir, reproducirse y dejar descendencia, ¿por qué existirían los genes deletéreos? Siguiendo la teoría, la selección natural eliminaría (supuestamente) cualquier alteración genética que aumenta la predisposición de padecer ciertas enfermedades o trastornos.

Luego llegaron los paleontólogos. Stephen Jay Gould y Niles Eldredge presentaron evidencias de fósiles que evolucionaron en períodos cortos, concentrados en ciclos que no eran ni lentos ni graduales. Y, luego de eso, científicos que estudiaban la plasticidad, el desarrollo evolutivo, la epigenética y la evolución cultural, entre otros, también se encontraron con el dilema de que la teoría de Darwin no podía explicar los hallazgos que encontraban en sus campos. 

Es por eso que hoy en día, cuando se estudia la Evolución, es normal estudiar las múltiples teorías que existen en el campo y utilizar a la Teoría Sintética de la Evolución como el modelo actual que engloba estas múltiples teorías. 

La Teoría Sintética de la Evolución nació como una manera de explicar los aspectos que la teoría evolutiva de Darwin no podía explicar. Originalmente se diseñó entre 1937 y 1950, como una compilación de varios trabajos presentados por científicos de múltiples campos, entre ellos el zoólogo Julian Huxley (sí, el hermano del autor de Un mundo feliz). La importancia de esta teoría es que logra incorporar conceptos de la genética mendeliana, de la genética de las poblaciones, la genética molecular y la citogenética, conceptos que Darwin no podía explicar en su obra y sin embargo son muy importantes en la biología. 

John Edmonstone junto a Charles Darwin. Fuente: State Darwin Museum

También explica que el proceso evolutivo no es finalista: para la Teoría Sintética de la Evolución no existen seres vivos ni mejores ni peores, superiores o inferiores, ya que la evolución no tiene como fin la perfección o la complejidad, sino la adaptación a un medio. Además, el hombre no es el punto culmine de la evolución, ni la evolución es dirigida para crear complejidad o conciencia o humanidad. Estos dos últimos aspectos son muy importantes dado que El Origen de las Especies ha sido utilizado varias veces de manera errónea para justificar aberraciones a escala social, política e incluso económica. Sí, para Darwin los humanos eran animales especiales, pero él deja bien claro que todos venimos de una misma especie. El darwinismo social, que sólo puede tener sentido para las personas extremadamente racistas y sin un pelo de comprensión lectora, ofenderían a un liberal, abolicionista y alumno del taxidermista John Edmonstone como fue Charles Darwin. Y si bien hay ciertos pasajes que claramente son producto de su época y son repudiables (habla de "razas civilizadas" y "razas salvajes", además de considerar que las mujeres son intelectualmente inferiores que los hombres), la teoría moderna de la evolución deja muy en claro que las ideas racistas, etnocentristas, machistas, capacitistas y antropocentristas no son bienvenidas. 

Plasticidad y Epigenética en un mundo cambiante

En las últimas décadas, la ciencia ha evolucionado a pasos agigantados. Áreas de estudio como la plasticidad, la epigenética y la evolución cultural, entre otros, tienen más relevancia debido a que estamos viviendo en un mundo cada vez más cambiante. La plasticidad, por ejemplo, explica que algunos organismos tienen el potencial para adaptarse más rápida y radicalmente que lo esperado. Estudios como los de Armin Moczek, que se especializa en los escarabajos peloteros, demostraron que este diminuto insecto que recicla desechos, mejora la fertilidad del suelo y ayuda a reducir las emisiones de gases de efecto invernadero, es particularmente plástico a los diferentes cambios en la temperatura del ambiente... algo muy importante considerando un futuro en el que el cambio climático alterará los patrones naturales de lluvias, temperatura y demás. 

En las ciencias ambientales, también, empieza a tener mayor relevancia la epigenética, o sea, el estudio de los cambios hereditarios en la expresión de los genes que ocurren sin un cambio en la secuencia de ADN. Muchos de los mecanismos epigenéticos pueden activarse por factores ambientales, entre ellos disruptores endocrinos, contaminantes orgánicos, arsénico y varios herbicidas e insecticidas, por lo que utilizar una teoría evolutiva más amplia y actualizada de la original de Darwin permite considerar factores evolutivos que hoy en día ya están generando impactos en el ambiente y en la salud de los organismos. 

El impacto de El Origen de las Especies de Charles Darwin es innegable. Cambió la ciencia y acercó al público (con un lenguaje comprensible para la época) al mundo natural que antes sólo se debatía en círculos académicos muy cerrados. Sin embargo, en un mundo cada vez más perturbado por la mano del hombre y complejo, la Teoría de la Evolución mediante la Selección Natural necesitaba una actualización que múltiples científicos y científicas se están encargando de llevar adelante. Incorporando nuevas teorías, distintos campos y diversos enfoques de la ciencia, podremos comprender cada vez más precisamente este cambiante planeta y podremos generar ideas nuevas para garantizar la supervivencia de las especies... incluida la nuestra también.

Fuentes consultadas

- Mutación deletérea. Definición. Instituto Nacional del Cáncer de Estados Unidos. 
- Do we need a new theory of evolution? Por Stephen  Buranyi. The Guardian. Junio, 2022.
- Manual de Genética de la Facultad de Agronomía de la Universidad de Buenos Aires. 
- Misusing Darwin's Theory. Social Darwinism. American Museum of Natural History. 
- John Edmosntone: the man who taught Darwin taxidermy. Por James McNish. Natural History Museum.
- How should we address Charles Darwin's complicated legacy? Por Adam Rutherford. The Guardian. Febrero 2021. 
- Consecuencias del cambio climático. Energía, Cambio Climático, Medio Ambiente. Web oficial de la Unión Europea. 
Epigenetics and pesticides. M. Collota, P. A. Bertazzi y V. Bollati. Toxicology. Vol. 307. Mayo 2013. 

Comentarios

Entradas populares